Aportás una cuota mensual a un fondo común. Cuando llevás demasiado tiempo en lista de espera de la Caja, Cora co-paga tu atención en un hospital privado.
La clase media queda atrapada: entre una Caja que tarda y un hospital privado que no puede pagar.
Una cirugía privada cuesta entre ₡5 y ₡15 millones — dos o tres años de salario. Para la mayoría, no es una opción. Cora existe para cerrar esa brecha.
Una cuota accesible que entra a un fondo común, siempre a tu nombre.
Los aportes se suman y una parte genera un rendimiento prudente. El fondo es transparente.
Si llevás demasiado en lista de espera, Cora cubre tu atención en un hospital privado de la red.
Como un corazón que bombea a donde el cuerpo lo necesita, Cora lleva el fondo común a quien le toca.
No es caridad ni es un seguro frío. Es un fondo que armamos entre muchos para cuando la salud no puede esperar.